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Delhi murgh makhani, una salsa sedosa de tomate y anacardos, mezclada hasta quedar perfectamente homogénea y enriquecida con mantequilla y nata. Suave, ligeramente dulce y con un toque final de hojas de alholva trituradas.
Corta los 600 g de muslos de pollo en trozos de 4 cm y rebózalos en los 100 g de yogur con la mitad de los 15 g de ajo, la mitad del jengibre, la cúrcuma y 1 cucharadita de garam masala. Déjalos reposar en la nevera durante 30 minutos.
Calienta el horno a 220 °C. Coloca el pollo en una bandeja forrada con papel de horno, formando una sola capa, y hornéalo entre 15 y 18 minutos hasta que los bordes se doren y alcance una temperatura interna de 74 °C. Cocinarlo por separado de la salsa hace que esta se mantenga clara y limpia.
Rehoga la cebolla picada en 20 ml de aceite a fuego medio durante 8 minutos, añade el resto del ajo y el jengibre durante 1 minuto, y luego los 400 g de tomate en lata y los 60 g de anacardos. Deja que se cocine a fuego lento durante 15 minutos hasta que espese.
Tritura la base hasta obtener un puré totalmente homogéneo y, a continuación, pásalo por un colador de vuelta a la cacerola. Este paso de colar es lo que distingue al makhani de cualquier otro curry de tomate, así que no te lo saltes.
Derrite las 5 cucharadas de mantequilla a fuego lento, luego añade los 150 ml de nata, la miel y el garam masala restante. Tritura el kasuri methi entre las palmas de las manos y añádelo a la sartén; deja que cueza a fuego lento durante 3 minutos sin que llegue a hervir.
Incorpora el pollo asado junto con los jugos de la bandeja y caliéntalo todo durante 5 minutos. Sazona, espolvorea el cilantro y sírvelo con arroz o naan.